Los hombres representan ya el 58% de las consultas al servicio de apoyo emocional de Cruz Roja
El sentimiento de soledad, junto a la ansiedad y el estrés se sitúan como principales preocupaciones de las personas usuarias de este servicio que, por primera vez, es más utilizado por hombres que por mujeres.
jueves 08 de octubre de 2026, 18:51h
La soledad y el bajo estado de ánimo son las principales preocupaciones de las personas que recurren a Cruz Roja Te Escucha, un servicio de escucha activa y apoyo emocional que acumula ya más de 45.000 llamadas y en el que, por primera vez desde su puesta en marcha en 2020, los hombres representan la mayoría de las consultas, con un 58% del total.
A lo largo de los años las preocupaciones de las personas que recurren a este servicio de Cruz Roja han ido cambiando, muy ligadas con la actualidad y las inquietudes del momento. Así, mientras que en 2020 las consultas estaban relacionadas con el sufrimiento emocional como consecuencia de la pandemia, en 2025 el bajo estado de ánimo concentraba el mayor porcentaje de interés (21%), y ahora, en 2026, el sentimiento de soledad se presenta como la principal inquietud entre las personas que recurren a este servicio (24%).
Como dato de interés, este año se consolida una tendencia observada en 2025, y es el mayor uso del servicio por parte de los hombres, que se eleva ya al 58% del total de consultas.
En cuanto a la procedencia geográfica, más del 18% de las llamadas se han realizado desde el País Vasco, seguido de Andalucía (14%) y la Comunidad de Madrid (12,7%).
Por otra parte, aunque el malestar emocional continúa afectando a personas de todas las edades, las personas de entre 60 y 64 años siguen siendo quienes más utilizan este servicio (22,1%).
10 de octubre, DM de la Salud Mental
Coincidiendo con el Día Mundial de la Salud Mental, que se conmemora el 10 de octubre, Cruz Roja Española recuerda que la salud mental es una parte fundamental de la salud y del bienestar, que no depende únicamente de factores individuales, ya que las condiciones de vida, las relaciones, la soledad, la violencia, las pérdidas o la incertidumbre también pueden proteger nuestro bienestar emocional o aumentar nuestra vulnerabilidad.
Esto es especialmente importante para Cruz Roja Española, ya que muchas de las personas a las que acompaña la Organización atraviesan situaciones que pueden afectar a su salud mental, por lo que se parte de la idea de que no se debe esperar a que aparezca una crisis para actuar. Cruz Roja entiende así la salud mental desde una perspectiva integral, comunitaria y centrada en la persona, trabajando desde la promoción y la prevención, incorporando la escucha y la detección temprana, fortaleciendo capacidades y redes de apoyo y ofreciendo acompañamiento psicosocial y atención psicológica cuando es necesario. Según destaca Laura Fernández Villa, referente de salud mental en Cruz Roja Española, “queremos normalizar el cuidado de la salud mental y facilitar que las personas encuentren apoyo antes de llegar a una situación límite. Porque no todo malestar necesita una intervención especializada, pero todo malestar merece ser escuchado y encontrar una respuesta adecuada. Porque En Cruz Roja, en salud mental escuchamos, pero también actuamos”
Bienestar emocional y vulnerabilidades
La salud mental no puede entenderse únicamente desde una perspectiva clínica o individual, sino que está profundamente condicionada por factores estructurales como la pobreza, el empleo, la vivienda, la violencia, la soledad, la discriminación o las relaciones comunitarias, situándose como un reflejo de las desigualdades sociales existentes. Por ello, es importante también centrar el enfoque en derechos, comunidad, prevención, apoyo psicológico accesible, protección social y fortalecimiento de las relaciones humanas.
Estas son algunas de las conclusiones recogidas en el Informe de Hallazgos: Bienestar Emocional y Vulnerabilidad de la Fundación Cruz Roja Española, en el que se destaca que el bienestar emocional disminuye sensiblemente cuando coinciden tres o más factores de vulnerabilidad, principalmente el aislamiento social, la violencia y las condiciones socioeconómicas desfavorables. En este contexto, la salud mental aparece como un factor transversal al resto de situaciones, especialmente entre personas menores de 50 años.
El informe señala también la soledad no deseada como uno de los principales factores de riesgo, demostrando que sentirse escuchado, reconocido y parte de una comunidad suponen un potente factor protector.