La vuelta al mundo de Quijote en Quijote: una colección privada reúne en Trillo el clásico universal en 43 idiomas
El matrimonio compuesto por Pilar Saiz, trillana, y Andrés Asenjo, natural de Yélamos de Arriba, ha reunido durante casi 40 años de viajes por todo el mundo más de un centenar de ediciones de Don Quijote de la Mancha, una preciosa e interesante colección que este fin de semana ha podido contemplarse y disfrutarse en la Casa de la Cultura de Trillo.
martes 18 de agosto de 2026, 12:57h
La Casa de la Cultura de Trillo ha acogido este fin de semana una exposición muy especial: una colección de ejemplares de Don Quijote de la Mancha reunidos durante casi cuatro décadas de viajes por todo el mundo por el matrimonio formado por la trillana Pilar Saiz y Andrés Asenjo, natural de Yélamos de Arriba.
China, Rusia, Francia, Alemania, Inglaterra, Corea, Perú, Tailandia, India, Portugal o Noruega son algunos de los países que han ido dejando su particular huella en esta colección, que reúne ejemplares del Quijote en 43 idiomas y más de un centenar de ediciones diferentes, muchas de ellas de gran singularidad.
La exposición se inauguró el pasado jueves en un sencillo acto celebrado en la Casa de la Cultura en el que participaron el concejal de Cultura del Ayuntamiento de Trillo, Pablo Sancho, la profesora de Lengua y Literatura Elia Noguerales, y el propio coleccionista, Andrés Asenjo.
Sancho fue el encargado de abrir el acto, dando la bienvenida a los asistentes y poniendo en valor la iniciativa de compartir con los vecinos y visitantes una colección tan singular, que permite acercarse a una de las obras más universales de la literatura desde perspectivas y lenguas muy diferentes.
A continuación, Elia Noguerales ofreció una amena y apasionada charla sobre Miguel de Cervantes, su vida y su personalidad, así como sobre la trascendencia de Don Quijote de la Mancha. La profesora recordó la azarosa trayectoria vital del escritor -marcada por sus viajes, su participación en la batalla de Lepanto, su cautiverio en Argel, sus dificultades económicas y su paso por la cárcel- y destacó la extraordinaria paradoja de que aquel hombre de vida complicada terminara escribiendo una obra que, más de cuatro siglos después, continúa viajando por el mundo.
Noguerales explicó también cómo Cervantes consiguió transformar lo que inicialmente pudo plantearse como una obra destinada a tener éxito entre los lectores de su época en una novela que terminó revolucionando la literatura y convirtiéndose en una profunda reflexión sobre la condición humana. El Quijote, recordó, nació también con la intención de cuestionar las novelas de caballerías y acabó abordando cuestiones universales como la dignidad, la ilusión, el realismo, la amistad o la propia naturaleza del ser humano.
Durante su intervención, la profesora puso el foco precisamente en esa capacidad de la obra para seguir vigente cuatrocientos años después. Don Quijote es, después de la Biblia, una de las obras más traducidas de la historia y cuenta con miles de ediciones en castellano.
Sin embargo, llevarla a otras lenguas supone un enorme reto, ya que cada traducción debe conseguir trasladar no solo las palabras, sino también el sentido, el humor y las referencias culturales de la obra original.
También hubo espacio para recordar la enorme influencia del Quijote en otras disciplinas artísticas, desde la pintura de autores como Picasso o Dalí hasta el cine y el teatro, con cientos de adaptaciones. Y para reivindicar la vigencia de sus enseñanzas en el mundo actual.
“Seguimos siendo quijotes y sanchos”, señaló Noguerales, aludiendo a esa permanente tensión entre la ilusión y el realismo que representan ambos personajes. Una dualidad que, más de cuatro siglos después, continúa formando parte de la vida cotidiana.
La profesora quiso destacar además el carácter “tremendamente quijotesco” de la propia colección de Pilar y Andrés. “Coleccionar tantos quijotes durante todos estos años es una empresa muy quijotesca. Pero exponerlos y compartirlos es un acto tremendamente solidario y generoso”, afirmó.
Y es que detrás de cada ejemplar expuesto hay un viaje, un país y una historia. La colección ha ido creciendo a lo largo de casi 40 años, acompañando al matrimonio en sus desplazamientos por distintos lugares del planeta y convirtiéndose poco a poco en un particular homenaje a Cervantes y a su obra.
El encargado de explicar el origen de esta pasión fue el propio Andrés Asenjo, quien compartió con los asistentes cómo nació la colección y cómo, casi sin darse cuenta, aquel interés inicial fue creciendo hasta convertirse en “casi una obsesión en cada viaje” y en el extraordinario conjunto que hoy atesoran. Un relato que terminó en uno de los momentos más emotivos del acto, cuando Andrés quiso dedicar unas palabras de agradecimiento a su familia, visiblemente emocionado.
Así, durante todo el fin de semana, vecinos y visitantes han podido contemplar en la Casa de la Cultura de Trillo esta particular vuelta al mundo a través de un mismo libro: 43 idiomas, más de un centenar de ediciones y casi cuatro décadas de historias reunidas alrededor de una obra que sigue demostrando que no existen fronteras para Don Quijote.
Una colección nacida de la curiosidad, los viajes y la pasión de dos personas y que, por unos días, ha permitido que ejemplares llegados desde algunos de los rincones más diversos del planeta se encontraran en Trillo. Porque, como recordó Elia Noguerales durante su intervención, quizá hoy, más que nunca, el mundo necesita volver a escuchar algunas de las enseñanzas que Cervantes dejó escritas hace más de cuatrocientos años: que el fracaso nunca es la última palabra sobre nadie y que, por encima de cualquier batalla, siempre permanece la dignidad con la que se libra.