El Ayuntamiento presenta el Plan del Casco Histórico de Guadalajara para reforzar la vivienda, el comercio y la identidad de la ciudad
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha presentado el Plan Especial del Casco Histórico, una herramienta estratégica que permitirá impulsar la recuperación residencial, dinamizar la actividad económica y reforzar la identidad del centro de la ciudad mediante una normativa más flexible y adaptada a las necesidades actuales.
martes 19 de mayo de 2026, 13:58h
La alcaldesa de Guadalajara, Ana Guarinos, ha presentado hoy el Plan Especial de Reforma Interior y Mejora del Casco Histórico, acompañada por el segundo teniente de alcalde y concejal de Urbanismo, Alfonso Esteban; el urbanista encargado de la redacción del plan, José María Ezquiaga; la jefa del Área de Urbanismo, Blanca Causapié; y el jefe de Servicio de Urbanismo, César Gismero.
Este nuevo plan constituye una herramienta estratégica para impulsar la revitalización del centro de la ciudad, reforzar su papel como origen e identidad de Guadalajara y adaptarlo a las necesidades actuales, combinando la conservación del patrimonio con el desarrollo urbano sostenible y la recuperación de población.
Un compromiso firme con el corazón de la ciudad
Durante su intervención, la alcaldesa ha subrayado que el casco histórico “no es solo una parte más de la ciudad, sino su origen, su historia y su esencia”, destacando el compromiso firme del equipo de Gobierno para devolverle vida, dinamismo y atractivo residencial.
En este sentido, Guarinos ha recordado las múltiples actuaciones desarrolladas en los últimos meses para dinamizar el centro, tanto en el ámbito cultural, social y deportivo como en materia de servicios públicos, movilidad, turismo, comercio o vivienda. Entre ellas, ha citado la renaturalización del casco, la implantación de un minibús eléctrico, la dinamización del mercado de abastos o la ordenanza de transformación de locales en viviendas.
“El objetivo es recuperar el esplendor del casco histórico, mantener su identidad y hacerlo compatible con la actividad económica, la cultura y la vida diaria de las personas”, ha afirmado.
Una herramienta urbanística para equilibrar la ciudad
Por su parte, Alfonso Esteban ha destacado que el plan responde a una necesidad largamente demandada: dotar a la ciudad de una herramienta urbanística actualizada que permita equilibrar el desarrollo entre el centro y la periferia.
“El casco histórico debe volver a ser una oportunidad. Queremos que los vecinos tengan ganas de vivir en él y que se eliminen los desequilibrios entre los nuevos desarrollos y el centro”, ha señalado.
Entre los principales objetivos del documento se encuentran favorecer la recuperación residencial y acabar con los solares vacíos, simplificar y clarificar la normativa urbanística, garantizar mayor seguridad jurídica y actualizar el catálogo de bienes protegidos
Esteban ha destacado que el plan permitirá aprovechar el potencial de cientos de viviendas en el centro de la ciudad en un contexto de alta demanda.
Un plan para activar, no solo proteger
El urbanista José María Ezquiaga ha explicado que el documento no es únicamente un plan de protección, sino una herramienta “para revitalizar, estimular y activar el centro”, incorporando una visión integral que abarca vivienda, dotaciones, comercio, espacio público e infraestructuras. “El objetivo es evitar que el casco histórico se convierta en un museo y consolidarlo como un espacio vivo, dinámico y habitable”, ha afirmado.
El plan abarca un ámbito más amplio que el casco histórico tradicional, incluyendo zonas como el Alamín, las Casas del Rey o el entorno sur, y afecta a cerca del 30% del término municipal, donde se concentran unas 12.000 viviendas.
Desde el punto de vista técnico, César Gismera ha incidido en la importancia de la flexibilización normativa para hacer viable el desarrollo de solares vacantes, especialmente en parcelas pequeñas.
El plan incorpora herramientas como el uso del estudio de detalle para adaptar condiciones de edificabilidad, elimina limitaciones como el número máximo de viviendas por parcela e introduce estándares mínimos de calidad en las viviendas.
Asimismo, se eliminan exigencias que dificultaban la construcción, como la obligatoriedad de crear plazas de aparcamiento, permitiendo que sea el mercado quien determine su necesidad, lo que facilitará el desarrollo en zonas con limitaciones físicas o arqueológicas.
También se amplían las posibilidades de intervención en edificios fuera de ordenación, garantizando su mantenimiento y adaptación.
Un proceso participativo y con amplio recorrido administrativo
Por último, Blanca Causapié, ha detallado el procedimiento de tramitación del plan, que, tras ser aprobado inicialmente previsiblemente en la primera Junta de Gobierno del mes de junio, se someterá a información pública durante 45 días, junto con su evaluación ambiental, permitiendo la participación de ciudadanos, profesionales y administraciones.
El documento requerirá informes sectoriales y la aprobación de distintas administraciones antes de su aprobación definitiva, en un proceso que, aunque complejo, será más ágil que el de un plan general, “esperemos que sea menos de dos años, siendo realista”.
Durante su tramitación, el Ayuntamiento permitirá la concesión de licencias compatibles tanto con el planeamiento vigente como con el nuevo, evitando paralizar la actividad urbanística.
Un proyecto para recuperar la vida en el centro
Con este Plan Especial del Casco Histórico, el Ayuntamiento de Guadalajara da un paso decisivo para recuperar población, actividad y dinamismo en el centro de la ciudad, reforzando su papel como espacio de oportunidad, convivencia e identidad.
“El objetivo es claro —ha concluido la alcaldesa—: que el casco histórico vuelva a ser un lugar donde vivir, donde invertir y donde disfrutar, en definitiva, un espacio lleno de vida”.