Page recauda 1.000 millones más mientras el 51% de las familias tiene dificultades para llegar a final de mes
Nuestra región tiene una de las rentas más bajas de España, y, además, uno de cada tres castellanomanchegos está en riesgo de pobreza o exclusión
lunes 13 de abril de 2026, 19:24h
La diputada regional del Partido Popular en las Cortes de Castilla-La Mancha, Itziar Asenjo, ha advertido hoy en rueda de prensa que el incremento de la recaudación en la región “no se está traduciendo en una mejora real de los servicios públicos, ni en un alivio para las familias”.
Asenjo ha señalado que el Gobierno regional ha recaudado en 2025 más de 1.000 millones de euros adicionales como consecuencia de la inflación. Esto se traduce en un mayor esfuerzo fiscal para los ciudadanos sin que se perciban mejoras en su vida cotidiana. "Page recauda 1.000 millones más y las familias llegan peor a fin de mes". Hoy queremos trasladar una idea muy clara: en Castilla-La Mancha se pagan más impuestos, pero las familias no viven mejor”.
La parlamentaria regional ha aseverado que “ese es el problema de fondo del modelo fiscal del Gobierno de Emiliano García-Page”. En 2025, “la Junta ha recaudado más de 1.000 millones de euros adicionales como consecuencia de la inflación. Es decir, los castellanomanchegos han pagado más sin que haya habido una mejora real de su poder adquisitivo. La pregunta es muy sencilla: ¿Dónde está ese dinero?”
A su juicio, “la realidad es que las familias siguen teniendo dificultades para llegar a fin de mes, los autónomos soportan más presión fiscal y las oportunidades económicas no mejoran. Nuestra región tiene una de las rentas más bajas de España, alrededor de 6.000 euros menos por hogar que la media nacional, y, además, uno de cada tres castellanomanchegos está en riesgo de pobreza o exclusión”.
“Más recaudación y peores condiciones de vida. Este es el efecto de una política fiscal que no alivia a las familias, ni impulsa la economía”.
Además, la inflación ha aumentado con la recaudación vía IRPF e IVA, “pero el Gobierno regional no ha deflactado los impuestos, ni ha compensado ese esfuerzo adicional”. En la práctica, “los ciudadanos han sufrido una subida encubierta de impuestos” a lo que hay que sumar “nuevas cargas como el canon del agua o el aumento del esfuerzo económico y una presión creciente sobre clases medias, autónomos y pymes”.
Para Asenjo, el resultado es claro: “Más impuestos, menor competitividad, menos capacidad de ahorro y más dificultades para las familias. Y esto tiene consecuencias económicas y sociales porque cuando se suben impuestos en una región con salarios más bajos el impacto es mayor. Trabajar cuesta más, y llegar a fin de mes es más difícil”.
Por ello, “insistimos en que el problema no es solo económico, es también social. Castilla-La Mancha necesita un modelo distinto; con menos presión fiscal, más apoyo a familias, más impulso a empresas y autónomos, y más competitividad para atraer inversión. No puede ser que el Gobierno recaude más mientras los ciudadanos viven peor. Ese es el balance real del modelo fiscal del Gobierno de Page”.
La diputada regional ha insistido en que este incremento de la recaudación no se ha traducido en una mejora real de los servicios públicos y ha advertido de que "se recaudan 1.000 millones más, pero los ciudadanos no ven mejores servicios; persisten las listas de espera, faltan médicos, no se ha recuperado la carrera profesional sanitaria, no se acometen las infraestructuras necesarias ni se arreglan carreteras, y además se siguen delegando competencias en los ayuntamientos sin la financiación suficiente".
Además, Asenjo ha citado datos de la Red Europea de Lucha contra la Pobreza, indicando que el 51,5 % de las familias no llega a fin de mes, que el 41 % de los menores vive en exclusión social y que el 34 % de los hogares se sitúa en el umbral de la pobreza”.
Por todo ello ha concluido señalando que Castilla-La Mancha necesita un cambio en su política fiscal que devuelva capacidad económica a las familias, impulse la actividad empresarial y favorezca la creación de empleo. “Cuando se recauda más y la gente vive peor, el problema no es de los ciudadanos, es del modelo. Castilla-La Mancha necesita menos presión fiscal, más oportunidades y una política económica que ponga a las familias y a quienes crean empleo en el centro de la acción del Gobierno”.