Durante una entrevista con una web LGTB, la cantante hablo de la homosexualidad y de cómo va impartiendo los estereotipos que nos han inculcado a todos a sus hijos: "Tengo como 400 botellas de pintauñas, así que mis hijos los cogieron y empezaron a jugar. Le dije a Kingston. ¿Seguro que quieres rosa? Mañana hay escuela, ¿no te va a dar vergüenza? Y me dijo - No, me da igual, es un color guay. Adoro eso. Lo más importante es no condicionarlos, que elijan y sigan fuertes con su elección. A su edad todos quieren tener las mismas zapatillas y yo no quiero eso".