CASTILLA LA MANCHA

Encuesta de Condiciones de Vida 2025 : El 34 % de la población de Castilla La Mancha, unas 724.000 personas se encuentra en riesgo de pobreza o exclusión social

Redacción | Viernes 16 de octubre de 2026
La Red Europea de Lucha contra la Pobreza y/o la Exclusión Social en Castilla-La Mancha (EAPN CLM) presentó este jueves en Toledo su XVI informe ‘El Estado de la Pobreza’. El estudio concluye que el acceso a la vivienda y su coste se han convertido en uno de los principales factores que condicionan la situación económica y social de los hogares, con un impacto especialmente intenso entre las personas con menos ingresos. El informe se elaboró a partir de la Encuesta de Condiciones de Vida (ECV) relativa a 2025 del Instituto Nacional de Estadística (INE). Según esos datos, el 34 % de la población regional, unas 724.000 personas, se encontraba en riesgo de pobreza o exclusión social (AROPE).

La tasa mejoró dos décimas respecto al 34,2 % de 2024. Aun así, Castilla-La Mancha se situó por segundo año consecutivo como la segunda comunidad autónoma con la tasa AROPE más alta, solo por detrás de Andalucía. La media nacional fue del 25,7 %. La presidenta de EAPN CLM, Mar González, compareció junto al gerente de la entidad y a la técnica de proyectos Irene Sergio. González calificó el avance de “tímida mejoría” y subrayó que “detrás de todas estas cifras hay personas y familias y no deberíamos estar hablando de que en Castilla-La Mancha somos la segunda comunidad autónoma más pobre”.

González también defendió el papel del sistema de protección social. Según explicó, la acción del Estado y de la comunidad autónoma evita que estos datos sean aún peores.

La presidenta de la Red definió el coste de la vivienda como “el factor clave que agrava la pobreza”. El 63,7 % de las personas que viven de alquiler a precio de mercado está en AROPE. Entre quienes residen en una vivienda en propiedad, el porcentaje baja al 26,6 %, es decir, una de cada cuatro personas.

El esfuerzo económico es mayor entre quienes ya se encuentran en situación de pobreza. En 2025, estas personas destinaban de media el 30,2 % de sus ingresos a la vivienda, prácticamente el doble que el conjunto de la población regional, que destinaba el 16,2 %.

Además, crecieron las dificultades para afrontar los pagos. El 12,2 % de los castellanomanchegos sufrió retrasos en el pago del alquiler o la hipoteca, 1,2 puntos más que el año anterior y 1,6 puntos por encima de la media estatal, situada en el 10,6 %. Entre la población en pobreza, el 22,8 % soporta un gasto elevado en vivienda, que supera el 40 % de sus ingresos, frente al 6,7 % del conjunto de la población castellanomanchega.

El informe también recoge la dimensión energética del problema. El 19,3 % de la población regional no puede mantener su vivienda a una temperatura adecuada durante el invierno. Según el estudio, esto evidencia que el coste de la vivienda y de los suministros limita la capacidad de los hogares para cubrir otras necesidades básicas.

La tasa AROPE combina tres variables. La región mejoró en la tasa de pobreza y en la baja intensidad en el empleo, pero empeoró en la carencia material y social severa.

La tasa de riesgo de pobreza alcanzó en 2025 al 25,9 % de la población, unas 551.000 personas, y mejoró en 1,5 puntos el dato de 2024. Aun así, es la quinta tasa más elevada entre las comunidades autónomas y supera en 6,4 puntos la media nacional. La pobreza severa afecta a quienes viven en hogares con un ingreso máximo de 679 euros mensuales por unidad de consumo. Se situó en el 8,8 %, una cifra similar a la del año anterior. Es la sexta más elevada del país y está ocho décimas por encima de la media nacional.

La carencia material y social severa afecta al 9,8 % de la población, unas 208.000 personas. Se mide con trece indicadores y Castilla-La Mancha empeoró en once de ellos. El 41,5 % de los castellanomanchegos no tiene capacidad para afrontar gastos imprevistos, y el 38,3 % no puede permitirse una semana de vacaciones fuera de casa al año.

Las privaciones también llegan al hogar y al tiempo libre. Además del 19,3 % que no puede mantener la vivienda a una temperatura adecuada en invierno, el 18 % no puede participar regularmente en actividades de ocio, como ir al cine o hacer deporte. Más de la mitad de la población, el 51,6 %, declara alguna dificultad para llegar a fin de mes.

El tercer componente es la baja intensidad de empleo en el hogar. Incluye a las personas de 0 a 64 años que viven en hogares cuyos miembros en edad de trabajar lo hacen por debajo del 20 % de su potencial máximo. Afecta al 10 % de la población, una tasa que mejora respecto a 2024.

Pobreza infantil y brecha de género
Para González, la pobreza y la vulnerabilidad no afectan a todas las personas por igual. La tasa AROPE infantil llegó en 2025 al 43,4 %, 2,3 puntos más que el 41,1 % de 2024. La infancia es el grupo de edad con mayor riesgo de pobreza y exclusión en la región, y Castilla-La Mancha es la segunda comunidad más afectada por este problema. La presidenta de la Red calificó este dato de gran preocupación. La pobreza severa alcanza al 15,4 % de los menores de 18 años. También afecta al 12,3 % de quienes viven en hogares con niños, niñas y jóvenes económicamente dependientes, frente al 5,3 % en los hogares sin menores.

“La pobreza afecta a las mujeres, más que a los hombres”, recordó González. La brecha de género se amplió: el AROPE alcanza al 36,9 % de las mujeres y al 31,2 % de los hombres, de modo que la diferencia pasó de 2,1 a 5,7 puntos en un solo año. “Esa pobreza suele aterrizar más en hogares monoparentales y en zonas rurales”, añadió la presidenta, que incluyó también a las familias con personas con discapacidad. Según advirtió, la pobreza golpea con más intensidad a quienes viven en el medio rural.

Lejos de la Agenda 2030
Irene Sergio desglosó varios indicadores y advirtió de que la región está lejos de los objetivos de la Agenda 2030. Según explicó, la tasa AROPE se desvía 10 puntos de las proyecciones y objetivos fijados para 2025. La renta media regional subió 1.030 euros, hasta los 13.387 euros. Sin embargo, la técnica precisó que ese aumento “no supone un incremento real del poder adquisitivo, teniendo en cuenta el IPC”.

Sergio destacó el peso del Estado de bienestar. Sin las transferencias públicas, explicó, la pobreza severa se triplicaría. Esas transferencias evitan que el 21,8 % de la población caiga en la pobreza: un 14,8 % gracias a las pensiones de jubilación y supervivencia y un 7 % gracias al resto de prestaciones.

Aun así, las ayudas no llegan a todas las personas que las necesitan. El 60,3 % de quienes cumplen los requisitos del Ingreso Mínimo Vital (IMV) no lo percibe, frente al 55 % a nivel estatal. En la práctica, seis de cada diez posibles beneficiarios no acceden a la prestación.

Vivienda pública y empleo de calidad

EAPN CLM considera que no es posible abordar la pobreza sin garantizar el acceso a una vivienda asequible y adecuada. Por ello reclamó más y mejores políticas de inversión en vivienda pública accesible y gestionada. El gerente de la entidad sostuvo que “la vivienda pública es uno de los factores clave” e insistió en que “se eleve la calidad” del empleo castellanomanchego. “El valor añadido de nuestros empleos es muy bajo”, advirtió. A su juicio, la región necesita atraer “empleos para mucha gente, pero además cualificados” e impulsar políticas de formación.

La Red pidió además una red pública de seguridad que prevenga y actúe sobre las situaciones de mayor vulnerabilidad antes de que se agraven o se cronifiquen.

Como aspecto positivo, la organización destacó la aprobación de la II Estrategia contra la Pobreza y la Desigualdad Social de Castilla-La Mancha 2025-2030, impulsada por la Consejería de Bienestar Social. “Si algo debemos aplaudir de esta segunda estrategia es la participación de todas las administraciones”, señaló González. La presidenta subrayó que el problema no puede abordarse solo desde el ámbito asistencial y los servicios sociales, y que las 118 medidas del plan son transversales a distintas áreas y administraciones.

La presidenta de EAPN CLM confió en que la estrategia cumpla su objetivo de “reducir ese 34 % al 30 %” en 2030, aunque precisó que las metas de la Red son más ambiciosas. Cerró su intervención reclamando la “visibilización” de la pobreza y la exclusión social. Según advirtió, “el dato de crecimiento económico, en muchas ocasiones no coincide con la reducción de la pobreza”.

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