Legálitas ha congregado a un grupo de expertos en el ámbito legal y tecnológico, incluyendo representantes de NVIDIA, HappyRobot y Álex, para discutir cómo las empresas pueden destacarse en un entorno donde la inteligencia artificial (IA) se vuelve cada vez más accesible.
Durante la sesión titulada 'Si todos tienen IA, ¿quién destacará? La ventaja competitiva de los datos propios y la experiencia acumulada', organizada por Legálitas junto con Global Legal Tech Hub (GLTH) como parte del Global Legaltech Day, se abordaron los retos que enfrenta la diferenciación empresarial en esta nueva era.
Bajo la moderación de Juanjo Vázquez, CTO de Legálitas, participaron Josep Miret, CEO de Álex; William Beaven, Head of Legal at HappyRobot; y Víctor Fontecha, FSI Industry Lead South Europe en NVIDIA. Todos coincidieron en que el futuro de la IA no solo dependerá de avances tecnológicos, sino también de la habilidad de las organizaciones para aprovechar sus propios datos y el conocimiento acumulado por sus profesionales.
Un consenso clave entre los participantes fue que los modelos de IA generalistas están alcanzando niveles cada vez más altos en potencia y accesibilidad. Por lo tanto, la verdadera ventaja competitiva radicará en la información exclusiva que cada organización pueda proporcionar.
Josep Miret enfatizó que los datos solo generan valor cuando permiten ofrecer respuestas que una IA genérica no puede brindar. En este sentido, William Beaven destacó que muchas organizaciones ya poseen grandes volúmenes de información, aunque el verdadero desafío es conectar ese conocimiento disperso y transformarlo en soluciones prácticas para el negocio.
Víctor Fontecha, representando a NVIDIA, resumió las características necesarias para que esos datos se conviertan en un activo diferencial: “Deben ser únicos, validados y dinámicos, capaces de enriquecerse a medida que evoluciona la empresa”, afirmó.
Los expertos coincidieron en que aunque los modelos generalistas son útiles para consultar información o entender conceptos, enfrentan limitaciones al analizar situaciones específicas o ayudar en la toma de decisiones.
Miret explicó que surgen dificultades cuando es necesario interpretar circunstancias particulares y aplicar normativas a casos específicos. Fontecha añadió que existe una diferencia crucial entre "saber" y "saber hacer", subrayando que las organizaciones deben integrar sus propios procesos y conocimientos para crear valor real.
En este marco, los ponentes defendieron la necesidad continua de supervisión humana. Fontecha mencionó que es especialmente importante contar con profesionales en situaciones con impacto económico o reputacional. Miret también destacó que el acompañamiento profesional sigue siendo esencial cuando se requiere tomar decisiones complejas.
La mesa redonda tocó otro gran desafío actual: generar confianza en el uso de inteligencia artificial. Los participantes coincidieron en que los sistemas seguirán mejorando gracias a procesos constantes de supervisión y aprendizaje. En el caso del asistente legal Álex, los abogados revisan regularmente las respuestas generadas para identificar errores y asegurar la calidad de las recomendaciones ofrecidas a los usuarios.
A medida que se mira hacia el futuro, Josep Miret anticipó una disminución progresiva de las fricciones entre clientes, profesionales y tecnología. Desde HappyRobot se prevé un avance hacia agentes de IA capaces de colaborar entre sí para abordar procesos cada vez más complejos. Por su parte, Fontecha resaltó el impacto positivo que estas tecnologías ya están teniendo en campos como la ciencia y la medicina.
En conclusión, los expertos coincidieron en que aquellas empresas capaces de combinar inteligencia artificial con datos propios, experiencia acumulada y criterio humano serán las que logren diferenciarse en un mercado donde la tecnología dejará de ser un factor decisivo para convertirse en un recurso común.
Esta mesa redonda formó parte del Global Legaltech Hub Day 2026, una iniciativa internacional celebrada durante tres días en Madrid con algunos referentes clave del ámbito jurídico y tecnológico.
Legálitas también participó en otra mesa redonda titulada 'El ciudadano en el centro del acceso a la justicia', enfocándose en cómo la tecnología está facilitando servicios jurídicos más accesibles y centrados en las personas. Entre los ponentes se encontraban Josep Miret junto a Asís Pardo, cofundador y CEO de TUIO; así como Álvaro Bourkaib, abogado de Cuatrecasas. La sesión fue moderada por Albert Ferré, CEO y vicepresidente del Global Legaltech Hub.
Durante este encuentro se discutió cómo la tecnología está colocando al ciudadano como eje central del ecosistema legal. Se analizó el papel fundamental herramientas como Álex desempeñan al permitir consultas legales online gratuitas e inmediatas, ayudando a las personas a resolver dudas con mayor seguridad.
Se discutió sobre los desafíos de la diferenciación empresarial en la era de la inteligencia artificial, centrándose en cómo las empresas pueden destacar en un entorno donde el acceso a la IA es cada vez más común.
La mesa fue moderada por Juanjo Vázquez, CTO de Legálitas, y contó con la participación de Josep Miret (CEO de Álex), William Beaven (Head of Legal at HappyRobot) y Víctor Fontecha (FSI Industry Lead South Europe en NVIDIA).
Los expertos coincidieron en que la ventaja competitiva estará en el uso de datos propios y experiencia acumulada, ya que los modelos de IA generalistas son cada vez más accesibles.
Los datos generan valor cuando permiten ofrecer respuestas que una IA genérica no puede proporcionar. La capacidad de conectar información dispersa y convertirla en soluciones útiles es crucial.
La supervisión humana es esencial para interpretar situaciones concretas y aplicar normativas a casos específicos. Los expertos subrayaron que siempre debe haber posibilidad de escalar casos complejos que requieran criterio humano.
Se enfatizó que los sistemas mejorarán a través de procesos de supervisión y aprendizaje continuo, incluyendo revisiones periódicas por abogados para identificar errores y mejorar la calidad de las recomendaciones.
Se espera una reducción progresiva de fricciones entre estos grupos, así como un avance hacia agentes de IA capaces de colaborar entre sí para resolver procesos complejos.