Un significativo 65% de las competencias que un estudiante de Medicina debe adquirir están vinculadas a la Medicina Familiar y Comunitaria (MFYC). Sin embargo, la carga docente específica varía considerablemente entre las universidades. Por ello, la Academia de Medicina Familiar y Comunitaria de España (AMFE) sugiere integrar la inteligencia artificial (IA) en los programas educativos mediante un enfoque híbrido y espiral, el cual incluye una alfabetización básica y la integración transversal en diversas asignaturas. Esta propuesta se complementa con un modelo de supervisión educativa que abarca calibración, verificación y rendición de cuentas.
Con el inicio del nuevo curso académico, AMFE busca no solo mejorar la presencia de esta disciplina en el Grado, sino también establecer mecanismos para su implementación. En varios artículos publicados en la revista Educación Médica, se delinean tres líneas complementarias: una asignatura obligatoria específica de MFYC; la inclusión de sus competencias de manera transversal en diferentes materias del grado, ya sea mediante docencia propia o co-docencia; y un itinerario de prácticas clínicas tuteladas en MFYC desde el primer hasta el sexto curso. Además, se proponen dos líneas adicionales: mentorías en el grado e incorporación formal y estructurada de la IA a los planes de estudio y a la formación del profesorado.
El grupo de trabajo sobre Transversalidad de AMFE sostiene que aproximadamente el 65% de las competencias que debe adquirir un estudiante durante su formación son propias de la MFYC o pueden desarrollarse a través de esta disciplina. Junto a esta formación transversal, se propone una asignatura obligatoria específica con un horizonte académico de 12 ECTS y prácticas clínicas tuteladas durante los seis años del grado.
En relación con las prácticas tuteladas, AMFE ha lanzado recientemente una propuesta para desarrollar un prácticum basado en un itinerario progresivo desde el primer al sexto año universitario. Este enfoque tiene como objetivo familiarizar al alumnado con la realidad asistencial, comunitaria y biopsicosocial de la MFYC desde etapas tempranas. El modelo también introduce elementos innovadores como programas de mentoría, actividades reflexivas con un enfoque biohumanista y sistemas comunes de evaluación centrados en competencias clínicas, comunicativas, éticas y comunitarias.
Aportaciones clave de la MFYC
La MFYC ofrece al Grado en Medicina una perspectiva integral que combina atención clínica con aspectos psicológicos, sociales y familiares relacionados con la salud. La mayoría de los problemas sanitarios son diagnosticados y tratados dentro del ámbito de Atención Primaria (AP), lo que resalta la necesidad de incluir este nivel asistencial en la formación médica. Esto implica entender características como atención centrada en el paciente, longitudinalidad, prevención y promoción de salud, así como trabajar con entornos familiares y comunitarios. Esta visión contribuye al desarrollo de competencias transversales esenciales como comunicación efectiva, toma decisiones informadas y ética profesional.
La evidencia sugiere que el contacto temprano con profesionales del campo puede aumentar tanto el conocimiento sobre esta especialidad como el interés por ella. La inmersión desde los primeros años permite a los estudiantes comprender cómo funciona AP en contextos reales, desarrollar habilidades para abordar problemas comunes de salud e ir asimilando conceptos complejos como el enfoque biopsicosocial y las particularidades de una Medicina Clínica Centrada en la Persona.
Verónica Casado, presidenta de AMFE, señala que "para implementar este modelo es fundamental acompañar el desarrollo curricular con estructuras académicas estables". Esto incluye fortalecer las unidades docentes universitarias o secciones departamentales dedicadas a MFYC, reconocer académicamente a los profesionales involucrados en la docencia y considerar los centros de salud como espacios universitarios para estudiantes. También es vital contar con suficientes recursos humanos y materiales para asegurar una tutoría adecuada que respalde tanto la enseñanza como la evaluación.
La evolución en la educación médica trae consigo nuevos retos: preparar a futuros profesionales para operar en entornos donde ya está presente la inteligencia artificial. No obstante, su integración formal dentro del currículo español sigue siendo escasa; únicamente 19.2% de las universidades ofrecen asignaturas específicas sobre IA, generalmente optativas. Esto plantea una necesidad urgente: todos los estudiantes deben adquirir competencias básicas independientemente del centro educativo donde estudien. Además, se promueve formar al profesorado sobre cómo aplicar IA eficazmente dentro del aula.
No obstante, es crucial que esta formación no se limite al uso práctico de herramientas tecnológicas. La incorporación tecnológica debe mantener habilidades fundamentales propias del ejercicio médico tales como comunicación interpersonal, exploración física adecuada, razonamiento clínico crítico y pensamiento analítico. Asimismo, es esencial preparar al profesorado para supervisar estas herramientas durante su uso educativo.
"Por tanto", concluyen desde AMFE, "la cuestión no es si debemos integrar o no IA en nuestros programas educativos; más bien es cómo hacerlo aprovechando sus beneficios pedagógicos mientras actuamos con prudencia ética". En un artículo escrito por Antoni Sisó, miembro destacado del AMFE-semFYC, se enfatiza que "aunque parezca contradictorio, estamos ante una era donde la IA exige mayor profesionalismo: los médicos deben saber cuándo confiar en ella, cómo verificar información y ser capaces de explicar procesos manteniendo siempre habilidades humanas intactas".
Referencias:
Casado Vicente V et al., “Medicina familiar y comunitaria en la universidad: más necesaria que nunca”, Educación Médica 2026;27:101170.
Casado Vicente V et al., “Medicina familiar y comunitaria en la universidad: más necesaria que nunca”, Educación Médica 2026;27:101171.
Sisó-Almirall A et al., “La integración de inteligencia artificial en educación médica española”, Educación Médica, 2026;101192.
Sociedad Española semFYC. “Guías docentes prácticas clínicas tuteladas”, Barcelona: semFYC; 2026.
| Cifra | Descripción |
|---|---|
| 65% | Porcentaje de competencias relacionadas con la Medicina Familiar y Comunitaria que debe adquirir un estudiante de Medicina. |
| 12 ECTS | Carga académica propuesta para la asignatura específica obligatoria de Medicina Familiar y Comunitaria. |
| 19.2% | Porcentaje de universidades que imparten el Grado en Medicina que cuentan con asignaturas específicas relacionadas con la inteligencia artificial. |
La AMFE propone incluir una asignatura específica y obligatoria de Medicina Familiar y Comunitaria, así como integrar sus competencias de forma transversal en las distintas materias del grado. También sugiere un itinerario de prácticas clínicas tuteladas desde el primer hasta el sexto curso.
Alrededor del 65% de las competencias que debe adquirir un estudiante de Medicina están relacionadas con la Medicina Familiar y Comunitaria.
La AMFE propone incorporar la IA en los programas docentes mediante un enfoque híbrido y espiral, con alfabetización básica e integración transversal por asignaturas, además de formar al profesorado en el uso de IA en técnicas docentes y evaluativas.
Se espera que el contacto temprano con profesionales de MFYC favorezca el conocimiento de la especialidad, incremente el interés por ella y permita que los estudiantes desarrollen habilidades ante problemas de salud frecuentes.
Los elementos innovadores incluyen programas de mentoría, actividades reflexivas de carácter biohumanista y sistemas de evaluación comunes basados en competencias clínicas, comunicativas, éticas y comunitarias.
El desafío es preparar a los futuros profesionales para trabajar en un entorno donde la IA ya está presente, asegurando que adquieran competencias básicas sin perder habilidades esenciales como la comunicación y el razonamiento clínico.