Pastrana. 9 de agosto de 2026. La Plaza de Toros de Pastrana vivió anoche una de esas veladas que trascienden el propio festejo taurino. Con los tendidos llenos, la II Novillada Nocturna Sin Picadores reunió a aficionados, vecinos y visitantes en una cita marcada por el recuerdo y el homenaje a Ángel Fraile Oliva, ganadero y pastranero profundamente vinculado durante toda su vida a la Villa Ducal.
El festejo formaba parte de la programación organizada por el Ayuntamiento de Pastrana con motivo de las fiestas patronales en honor a la Virgen de la Asunción y reunía a cuatro jóvenes novilleros procedentes de otras tantas escuelas taurinas frente a erales de la ganadería Trinidad.
Antes de que comenzara la novillada, la plaza guardó un espacio especialmente emotivo para recordar a quien durante tantos años estuvo estrechamente ligado tanto al mundo del toro como a la vida social y cultural de Pastrana. El alcalde, Carlos Largo, y Ladis Fraile, hija de Ángel y en representación de la familia, descubrieron una placa en la presidencia de la Plaza de Toros que, desde ahora, mantendrá permanentemente vivo su recuerdo.
El concejal de Festejos, Sergio Fuente, fue el encargado de poner palabras al homenaje. Recordó que hace justo un año, con motivo del 175 aniversario de la plaza, Ángel Fraile ocupaba su lugar habitual en esa misma presidencia y evocó una trayectoria marcada por su dedicación a la ganadería y, especialmente, por su compromiso con su pueblo. «Ángel tenía dos grandes pasiones, su ganadería y su Pastrana del alma», señaló Fuente. Como ganadero, destacó su «perseverancia, esfuerzo y constancia», una dedicación que le permitió ver recompensado en numerosas ocasiones, también en el coso pastranero, el trabajo de toda una vida criando ganado bravo.
Pero el homenaje quiso recordar igualmente al vecino comprometido con Pastrana. Fuente evocó su colaboración constante con el municipio, su vinculación con la Banda de Música y su implicación en tradiciones y celebraciones como la pólvora, la Virgen del Rosario o los cabezudos. «Siempre que Pastrana necesitaba a Ángel, allí estaba. Siempre dispuesto a colaborar», afirmó el concejal de Festejos.
El descubrimiento de la placa convirtió ese reconocimiento en un recuerdo permanente en uno de los lugares que más significaron para Ángel Fraile. «A partir de hoy, Ángel permanecerá para siempre en esta plaza, en su plaza. En esta presidencia, desde la que tantas tardes disfrutó de su gran pasión», expresó Fuente, quien cerró el homenaje recordando que «Ángel ya forma parte de la historia de Pastrana y de esta plaza de toros».
El alcalde de Pastrana, Carlos Largo, destacó la respuesta de todo el pueblo a un reconocimiento que quiso corresponder a la implicación que Ángel Fraile mantuvo durante toda su vida con Pastrana. «Esta noche hemos querido devolverle a Ángel una pequeña parte de todo lo que él dio a Pastrana durante tantos años. Su compromiso con nuestro pueblo fue mucho más allá de su pasión por el toro bravo y esta placa hará que su recuerdo permanezca para siempre en una plaza que también fue su casa», señaló.
Largo valoró también el lleno registrado y el protagonismo concedido a las nuevas generaciones del toreo. «Hacerlo con los tendidos llenos y dando una oportunidad a jóvenes novilleros es, seguramente, la mejor manera de mantener vivo todo aquello que él defendió», añadió.
El acto contó también con la presencia de Román García, diputado regional; Pedro Sánchez, alcalde de Yebra; Francisco Javier Pérez del Saz, alcalde de Illana; y Rafael Alonso Teruel, concejal en esta misma localidad, que acompañaron al Ayuntamiento, a la familia de Ángel Fraile y al público en el homenaje.
Jaime Torija se lleva el triunfo de la noche
Tras la emoción del homenaje llegó el turno de los cuatro jóvenes novilleros. Los erales de Trinidad ofrecieron buen juego y permitieron que el festejo mantuviera el interés de unos tendidos que respondieron llenando la Plaza de Toros de Pastrana.
El nombre propio de la noche fue el de Jaime Torija, de la Escuela Taurina de Guadalajara. El joven novillero volvió a mostrar su evolución y personalidad frente a su oponente. Su toreo serio y vertical encontró respuesta en el público pastranero y supo aprovechar las buenas condiciones del eral de Trinidad para construir una faena de importancia. La actuación fue premiada con dos orejas, convirtiendo a Torija en el máximo triunfador del festejo.
También obtuvo reconocimiento Manuel Díaz, de la Escuela Taurina La Algaba, que completó su actuación con una vuelta al ruedo. Por su parte, Benito Ruiz, de la Escuela Taurina Yiyo, y Marco Peláez, de la Escuela Taurina de Colmenar Viejo, fueron silenciados tras sus respectivas actuaciones.
El buen comportamiento general de los cuatro erales de Trinidad contribuyó al desarrollo de una novillada que permitió comprobar las condiciones y evolución de cuatro jóvenes representantes de la cantera taurina, precisamente uno de los objetivos con los que se había planteado la cita.
La respuesta de los aficionados, con los tendidos llenos, acompañó una noche que combinó cantera, tradición y memoria y que supuso también un nuevo éxito organizativo para JAC Toros.
La II Novillada Nocturna Sin Picadores terminó así con Jaime Torija como triunfador en el ruedo, pero con un nombre por encima de todos en el recuerdo. El de Ángel Fraile, cuya vinculación con Pastrana, con su plaza y con el toro bravo queda desde ahora perpetuada en la presidencia desde la que durante tantas tardes disfrutó de una de sus grandes pasiones.