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La Universidad de Alcalá vuelve a Yunquera para las prácticas de la asignatura de Evaluación de Impacto Ambiental del Grado en Ciencias Ambientales

Yunquera de Henares recibió la visita de una nueva delegación de la Universidad de Alcalá, en el marco de las prácticas de campo de la asignatura de Evaluación de Impacto Ambiental del Grado en Ciencias Ambientales. Se trata del séptimo año consecutivo en el que el municipio acoge esta actividad académica.

Redacción | Jueves 26 de febrero de 2026
En el encuentro estuvieron presentes el alcalde de Yunquera de Henares, Lucas Castillo Rodríguez, y, la portavoz de la Plataforma Contra el Vertedero, quienes compartieron con el profesorado y el estudiantado la experiencia del municipio en la defensa de su territorio contra el proyecto del macrovertedero.

La actividad forma parte de un simulacro de caso práctico profesional, en el que los estudiantes deben realizar el inventario ambiental de un territorio concreto. Para ello, planifican previamente el reconocimiento de campo, que ponen en común con el profesorado.

Posteriormente, los alumnos realizan entrevistas a distintos agentes sociales para elaborar un diagnóstico socioeconómico del territorio y recorren el entorno del circuito de motocross para reconocer el medio natural y evaluar su capacidad de acogida ante cualquier tipo de proyecto que deba someterse a la Ley de Evaluación Ambiental.

El equipo docente está compuesto por Ana Arriba González de Durana, del área de Sociología; Tíscar Espigares Pinilla, del área de Ecología; y Eugenio Molina Navarro, del área de Geodinámica Externa. Los tres profesores aportan una visión multidisciplinar que permite al alumnado comprender el territorio desde las perspectivas del medio socio-económico, el medio biológico y el medio físico.

Desde el Ayuntamiento se valora muy positivamente que Yunquera vuelva a convertirse en escenario de aprendizaje universitario, especialmente en un contexto en el que el municipio ha sido referente en la defensa de su entorno frente a proyectos que podrían haber tenido un fuerte impacto ambiental y social.

La unión de los ayuntamientos afectados, junto a vecinos y colectivos sociales, fue clave para frenar una infraestructura que, a todas luces, habría supuesto una amenaza para el futuro de nuestros pueblos. Hoy, ese mismo territorio sirve como ejemplo práctico para formar a futuros profesionales que deberán analizar, evaluar y decidir con rigor sobre proyectos con incidencia ambiental.

El alcalde, Lucas Castillo Rodríguez, destacó que “es importante que las nuevas generaciones de profesionales conozcan sobre el terreno cómo se analizan los impactos ambientales y cómo el territorio no es solo un espacio físico, sino también una realidad social, económica y humana que debe ser respetada”.

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