Cameron asegura haber encontrado el camino del Señor, o más bien el camino del delirio.
En su último film, “Saving Christmas”, afirma hechos tan machistas como que el trabajo de la mujer es cocinar y tener todo limpio para que cuando venga su marido vea toda la entrega que le pone a su espíritu navideño.
También se ha hecho eco de su “no” homofobia, ya que solo odia el pecado: “Todo pecado sexual es una ofensa para Dios. Yo no escogí ser heterosexual pero todosesos cristianos que observan a un homosexual, no se percatan de que su árbol de vida tiene las raíces en el más absoluto pecado. Dios odia a los homosexuales y, si seguís mirando hacia otro lado, no les estamos haciendo un favor a nuestros amigos gays. El problema principal es que ellos son felices viviendo en pecado”.
Ahí queda...