La Universidad de Alcalá y dispositivos de salud mental del SESCAM muestran los beneficios de la arteterapia para el bienestar emocional
? Profesionales y personas usuarias de dispositivos de Salud Mental del SESCAM, concretamente del Hospital de Toledo, los hospitales de día juvenil y de personas adultas de Guadalajara y la Unidad de Salud Mental de Talavera de la Reina, han creado obras que visibilizan el poder del arte para el bienestar emocional.
martes 16 de junio de 2026, 20:36h
El Edificio Multidepartamental de la Universidad de Alcalá (UAH) en Guadalajara acoge la exposición ‘A(t)LAS de Arteterapia Comunitaria’, una muestra que reúne hasta el 25 de junio 65 obras inspiradas en mariposas y creadas en el marco de diferentes cursos de extensión universitaria impulsados por UAH en colaboración con centros del Servicio de Salud de Castilla-La Mancha (SESCAM).
La inauguración ha contado con la participación del vicerrector de la UAH en Guadalajara, Jesús del Olmo, la responsable de Humanización de la Gerencia del Área Integrada de Guadalajara, Eva Hernández, la profesora e investigadora de la Universidad de Alcalá y arteterapeuta acreditada por FEAPA Tania Ugena, comisaria de esta muestra que ha montado junto a Amaya Díaz. También han asistido profesionales, personas usuarias y familias de dispositivos de salud mental en Guadalajara y estudiantes del Grado de Magisterio de la UAH.
El proyecto ha contado con el apoyo del Ministerio de Sanidad, el Equipo de Coordinación Regional de Salud Mental de la Dirección General de Asistencia Sanitaria del SESCAM, el Vicerrectorado y la Dirección de Relaciones Institucionales del Campus de Guadalajara, el Departamento de Ciencias de la Educación y el Servicio de Formación Permanente y Extensión Universitaria de la UAH, así como del alumnado que ha hecho posible esta experiencia.
La singularidad de la iniciativa reside en su carácter comunitario y participativo. Profesionales de distintos dispositivos de salud mental del SESCAM como el Programa de Transición a la Vida Adulta del Complejo Hospitalario Universitario de Toledo, los Hospitales de Día de Personas Adultas y Juvenil de Guadalajara y la Unidad de Salud Mental de Talavera de la Reina, han compartido un mismo espacio formativo y creativo junto a usuarios y usuarias, desarrollando conjuntamente procesos artísticos y de reflexión sobre la salud mental.
El proyecto parte de una metodología basada en la participación de profesionales y pacientes favoreciendo la conexión, el aprendizaje mutuo y la construcción colectiva de salud.
Desde la Universidad de Alcalá y el SESCAM se ha destacado el enorme potencial transformador de estos espacios compartidos, capaces de fortalecer vínculos, favorecer la participación y contribuir al cuidado colectivo de la salud mental.
El vicerrector de la UAH en Guadalajara ha calificado esta iniciativa como “un ejemplo de colaboración entre el ámbito sanitario y universitario” que contribuya a consolidar una red de educación, salud comunitaria y arteterapia que aspira a seguir creciendo en los próximos años.
La responsable de Humanización de la GAI de Guadalajara ha valorado, en nombre del Gobierno de Castilla-La Mancha, esta iniciativa por la que “personas jóvenes y adultas han encontrado un espacio en el que expresar emociones, sentimientos y vivencias”. Asimismo, ha incidido en que “cuidar también es escuchar, comprender y ofrecer oportunidades para que la persona pueda mostrar quién es y cómo se siente”, a la vez que ha subrayado la importancia de nuevas formas de abordaje “diferentes y muy efectivas”.
Por su parte, Tania Ugena ha explicado que la exposición toma como hilo conductor la metáfora del ciclo vital de la mariposa. Desde la fase de crisálida, las y los participantes han explorado procesos de cambio y transformación mediante distintas técnicas y materiales artísticos, haciendo de la creación una herramienta de autoconocimiento, expresión emocional y fortalecimiento de los recursos personales y comunitarios que contribuyen al bienestar.
Las obras expuestas reflejan experiencias de metamorfosis subjetiva y muestran “cómo el arte puede convertirse en un lenguaje alternativo cuando las palabras no son suficientes para expresar el sufrimiento, el trauma o las emociones complejas”. Las y los profesionales han destacado que la iniciativa ha permitido observar cambios positivos en pacientes que han participado, observando mayor capacidad de expresión emocional, más confianza y el desarrollo de estrategias de autorregulación y mejora del bienestar psicológico.
La arteterapia ha demostrado además reforzar las terapias verbales tradicionales, facilitando la comunicación a través del lenguaje plástico y visual. Recursos como la técnica japonesa del kintsugi, que emplea el dorado para reparar las fracturas y simbolizar la resiliencia, o el uso de manchas de café para trabajar la tolerancia a la incertidumbre, han permitido abordar procesos vitales complejos desde la creatividad y el acompañamiento terapéutico.
El proyecto evidencia también el valor que supone incorporar herramientas artísticas a la práctica clínica. Los equipos profesionales han podido integrar posteriormente estos recursos en intervenciones individuales y grupales ampliando las posibilidades de atención en salud mental y promoviendo espacios seguros donde cada persona puede explorar su experiencia respetando sus propios tiempos.