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Fiscal rebaja a 13 años de prisión por homicidio doloso la pena para el acusado de asesinar a un hombre en Bargas

Fiscal rebaja a 13 años de prisión por homicidio doloso la pena para el acusado de asesinar a un hombre en Bargas

El Ministerio Público ha rebajado a 13 años y seis meses de prisión la pena solicitada para I.A.P., al modificar sus conclusiones definitivas y considerar que este hombre es responsable de un delito de homicidio doloso —y no de uno de asesinato con alevosía y ensañamiento del que le acusaba inicialmente— cometido contra J.D.M.S., el 24 de junio de 2022 en Bargas (Toledo).

martes 19 de mayo de 2026, 14:05h
Así lo ha puesto de manifiesto este martes durante la segunda sesión del juicio con jurado popular celebrado en la Sección Primera de la Audiencia de Provincial de Toledo, que aunque inicialmente fijado para toda la semana, ha acelerado su desarrollo después de que el acusado reconociese en la sesión de este lunes que quería matar a la víctima y que cuando abandonó su cuerpo tras una pelea en la que hubo golpes “fuertes” entre ambos, pensó que estaba ya muerto.

A tenor de esa confesión —que ha propiciado que la defensa renunciase a la práctica de la prueba—, se han escuchado, a petición del Ministerio Público, la declaración de varios agentes de la Guardia Civil y de los forenses que practicaron la autopsia, lo que ha motivado que esta parte cambiase finalmente su relato de hechos, centrándose en las lesiones recibidas por la víctima.

La fiscal no ha hecho ningún pronunciamiento sobre la responsabilidad civil, teniendo en cuenta que el padre de la víctima, que era la única familia que esta tenía, ha fallecido durante este tiempo y no hay nadie que esté en situación de percibir una indemnización por esa muerte.

La Defensa también ha modificado su escrito de alegaciones y, “por coherencia” con la declaración del acusado y con las pruebas que se han practicado, se ha adherido a lo manifestado por el Ministerio Fiscal en cuanto al delito cometido y en cuanto a la pena solicitada.

No obstante, ha destacado que aunque su patrocinado confesó ayer su intención de causar la muerte de la víctima, ha querido dejar claro que cuando la abandonó no se sabía si en ese momento concreto era o no era ya cadáver.

MUERTE DEBIDA AL “CONJUNTO DE POLITRAUMATISMOS”
Previamente, los médicos forenses del Instituto de Medicina Legal han confirmado que el cuerpo de la víctima presentaba “muchos golpes y muchas lesiones”, y han señalado que mientras los recibía “estaba vivo”. “Próximo a la muerte, quizá. Muy próximo a la muerte, pero había vitalidad”, han precisado.

A su juicio, la causa de la muerte “es un conjunto de politraumatismos”, incidiendo en ella de forma especial la herida recibida en la cabeza. También han precisado que la víctima no murió en el agua, aunque su cuerpo apareció en el arroyo, porque la autopsia evidenció que no tenía agua en el estómago.

También han declarado durante la jornada varios guardias civiles. Uno de los que estaba de servicio esa noche en el cuartel de Illescas ha relatado que el acusado acudió acompañado de una mujer y un hombre y manifestó que había tenido una pelea y había golpeado fuerte a otra persona, por lo que “ante el riesgo de que hubiesen ocurrido hechos de mayor gravedad llamamos a la patrulla” y los acompañó al lugar donde supuestamente había dejado a la otra persona.

“No sabíamos si quería denunciar la pelea o qué quería”, ha admitido el agente, destacando que el acusado no supo contestar si temía por la vida de la otra parte implicada en la pelea, y que por el estado de las personas que le acompañaban, que “estaban llorando, en estado de pena, de nerviosismo, afectados” no parecía que lo que hubiera ocurrido fuera una pelea.

El guardia civil que acompañó al acusado hasta el lugar donde había dejado a la otra persona ha detallado que si no conoces la zona “es imposible llegar y menos de noche”, pero el imputado sí tenía claro hasta donde se dirigían. Igualmente, ha reseñado que hubo un momento en que el acusado, que “estaba tranquilo”, empezó a contar “todo”, es decir, que había golpeado a la víctima y que lo arrastró y que lo llevó al lugar donde lo encontraron.

Sobre la dificultad para acceder a ese lugar, el guardia civil ha confesado que “si no llega a decir nada” el procesado, al cuerpo se habrían comido “las alimañas” sin que nadie lo viera. El agente ha admitido que cuando llegaron al lugar, el cuerpo de la víctima “tenía muchos golpes” en la cabeza y en la espalda.

Otro agente de la Guardia Civil que trabaja en la demarcación donde apareció el cadáver ha declarado que se trata de “un lugar escondido” y que “no es un lugar que esté de paso”, y ha confirmado, como sus compañeros, que el cadáver “estaba boca abajo y se le notaban muchos golpes”.

Algo que ha ratificado otro integrante del equipo de la Policía Judicial, que ha explicado que en el registro posterior de la casa del acusado se encontraron la ropa del acusado, las zapatillas, las alfombrillas y la moqueta del vehículo e incluso una manta, “todo lavado y tendido”, pese a lo cual pudieron encontrar muestras de sangre de la víctima.

Un agente más ha apuntado que el acusado colaboró en el registro de su casa, donde —a preguntas de la defensa— ha indicado que no encontraron ninguna herramienta que fuera interesante para la causa, salvo una llave inglesa “sin restos”.

FISCAL: “SABÍA LO QUE SE LE VENÍA ENCIMA”
En sus conclusiones definitivas, la fiscal ha destacado que, al margen de que el acusado ya confesó que “quería matar” a la víctima, “cuanto uno golpea con esa intención y con esa fuerza, pues evidentemente termina haciendo lo que quiere”.

“Con este reconocimiento de hechos ya no nos cabe ninguna duda que Adrián mató” a la víctima, “que sabía lo que hacía, que quería hacer lo que hacía, que lo tenía claro, y en todo caso que aceptaba que haciendo todo lo que hacía” iba a matarla.

Ha comentado la fiscal que el acusado dejase el cuerpo “en un camino donde era difícil de encontrar” y donde “no pensaba que pudiera recibir en última instancia asistencia sanitaria y que alguien le pudiera ayudar”.

De la misma forma, ha destacado que “no había ninguna merma” en la inteligencia o voluntad del acusado y que “era consciente de lo que había pasado, lo quería ocultar y sabía lo que se le venía encima” tratando de “minorar las consecuencias”, admitiendo, por otro lado, que no se ha podido acreditar la alevosía y el ensañamiento.

DEFENSA: “DECLARACIÓN VEROSÍMIL”
La defensa, adhiriéndose en parte a las conclusiones definitivas del Ministerio Fiscal, en coherencia con la declaración del acusado y por el resultado de las pruebas practicadas en el día de hoy, ha reconocido que no les quedaba más remedio que asumir el veredicto de culpabilidad y ha destacado que “no se ha podido demostrar ni la alevosía ni el ensañamiento”.

La letrada ha incidido en que no ha quedado demostrado que la víctima fuese golpeada con ningún martillo y que dicho objeto “no ha aparecido en el registro ni del vehículo ni de la vivienda” y que la declaración prestada por el acusado “es verosímil con los resultados de las pruebas que se han practicado”.

El acusado, haciendo uso de su derecho a decir la última palabra, se ha limitado a expresar que lo sentía mucho y que estaba “muy arrepentido”.

Los miembros del jurado popular han recibido el objeto del veredicto sobre el que deberán pronunciarse —-cuyos hechos quedarán limitados debido al desarrollo de la vista— dando así comienzo a las deliberaciones pasadas las 13.30 horas.
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