Intenso sábado de Fiestas en Cabanillas, sobreponiéndose a la lluvia
La segunda jornada de las Fiestas de Mayo discurrió entre lluvias y claros, con actos religiosos, tradicionales, infantiles y musicales
domingo 03 de mayo de 2026, 10:58h
Cabanillas del Campo vivió el sábado de sus Fiestas de Mayo con un ojo en las actividades programadas y otro en el cielo, ya que la lluvia apareció y desapareció varias veces a lo largo de la jornada, condicionando algunos de los eventos programados, pero con todos ellos desarrollándose de uno u otro modo.
La jornada comenzó a las 10:30 h. de la mañana con el Pasacalles con banda de música. La formación, no sin dificultades, recorrió algunas calles llamando a la Fiesta, aunque tuvo que resguardarse por momentos en varias zonas techadas, como los soportales de la Casa de la Cultura o el templete de la Plaza del Pueblo, ya que la lluvia cayó con intensidad en algunos momentos, y el recorrido se vio muy alterado. No obstante, la formación dio lo mejor de sí para tocar en los momentos en que el tiempo lo permitió, especialmente a la entrada y la salida de la Misa Mayor. Mientras, en el Frontón, desde las 12 del mediodía se desarrolló la segunda jornada de hinchables infantiles, con cientos de niños y niñas disfrutando de las atracciones dispuestas para la ocasión.
Misa mayor
Ya a las 12:30 h. comenzó la primera de las dos misas mayores de estas Fiestas, en honor al Cristo de la Expiración, en una Iglesia de San Pedro y San Pablo que se llenó de fieles. La misa, concelebrada por cuatro sacerdotes, contó con una homilía a cargo del reverendo Alberto Ortego del Olmo, sacerdote ya jubilado, que fue párroco durante casi 40 años en Alcolea del Pinar, y que estaba invitado para la ocasión por el párroco de la localidad, Pedro Cañamares.
Por parte del Ayuntamiento asistieron a la ceremonia el alcalde, José García Salinas, y buena parte de la corporación municipal, de los distintos grupos, del Equipo de Gobierno y la oposición. Asistió también el presidente de las Cortes de Castilla-La Mancha, Pablo Bellido Acevedo. Como viene siendo tradición desde hace casi una década, la misa cantada puso la parte musical en las voces de la magnífica «Coral Deleitia», formación que dirige Celia Alcedo, y que estuvo compuesta en esta ocasión por un cuarteto de soprano (y teclista), tenor, barítono y violista, para interpretar piezas sacras de música clásica de Haendel, Perosi, Palazón, Purcell, Schubert o Pachelbel, antes de finalizar con el Himno del Cristo de la Expiración.
La lluvia dio una tregua a la salida de la Misa Mayor, y la multitud pudo recorrer, ya sin agua, y al ritmo de los pasodobles de la Banda de Música, el tramo entre la Iglesia y la Casa de la Cultura, donde estaba programado el tradicional reparto de los «Dulces del Cristo», que cada año elaboran y reparten en estas Fiestas las mujeres de la Asociación «La Campiña». En esta ocasión, y ante lo inestable del tiempo, el reparto de dulces (y también de una estupenda limonada) se realizó en el interior de la Cafetería de la Casa de la Cultura, mientras que, en el exterior, los Gigantes y Cabezudos, acompañados de la Banda, amenizaban el evento. Alrededor de 1.500 dulces tradicionales, entre flores y rosquillas, han elaborado este año las mujeres de «La Campiña».
Los actos continuaron ya en la carpa del Ferial a mediodía, donde banda de Guadalajara «The Guatekes» ofreció un extraordinario concierto de «tardeo». «The Guatekes» es una banda formada por músicos veteranos y de gran calidad, que tiene un directo lleno de versiones, ritmo y ambiente festivo. A la voz de la extraordinaria solista le acompañan un guitarra, un bajo, un batería, teclista, saxo y trompeta. Su propuesta apuesta por canciones populares y muy bailables, con mucha música soul y potentes sonidos de viento. Son temas que conectan con público «madurito», y hacen actuaciones muy participativas, llenas de energía sobre el escenario y un espíritu cercano y divertido.
Procesión y rancheras
Acabado el tardeo, y tras la comida y el reposo habitual, llegaban los actos de tarde, comenzando por la primera de las dos procesiones en honor al Cristo de la Expiración, a las 18:30 h. La amenaza de lluvia y el tiempo inestable desaconsejó trazar el recorrido tradicional, pero aún así la imagen del Cristo salió brevemente de su templo. La cita comenzó con la subasta de los brazos y cintas de las andas del Cristo por parte de la Hermandad de la localidad.
A continuación, los responsables de la Hermandad y el párroco deliberaron qué hacer, y anunciaron que se realizaría un desfile procesional breve, dando únicamente una vuelta a la Plaza de la Iglesia, para evitar riesgos de daños a la imagen si en cualquier momento aparecía de nuevo la lluvia. De este modo, la del sábado fue una procesión corta, pero llena de devoción por parte de los fieles congregados, que aún con todo contó con el acompañamiento de Banda de Música, y con varias piezas de la magnífica «Coral Deleitia», que interpretó temas de música sacra durante el recorrido. El alcalde, José García Salinas, junto a varios miembros de la corporación, asistió también a este desfile procesional, al que también se acercaron otros cargos públicos, como el alcalde del vecino Fontanar, Jesús Caballero, o el diputado regional cabanillero Nacho Redondo. La ceremonia culminó tras recoger de nuevo a la imagen en el templo, momento en el que se interpretó el «Himno al Cristo de la Expiración» por parte de la Coral Deleitia y los fieles congregados.
Y tras la procesión, nuevo espectáculo musical, esta vez en la Casa de la Cultura. Alrededor de un centenar de personas se acercaron al teatro cabanillero para disfrutar del espectáculo «Amor eterno: El legado de Rocío Durcal, con mariachis», ofrecido por la cantante Rocio Duran. Durán, cantante habitual de copla, bien conocida en Cabanillas (a donde ha venido en otras ocasiones) se presentaba con un nuevo y sólido espectáculo, en el que se rinde homenaje a una de las grandes figuras de la canción en español, rescatando ese repertorio que unió para siempre a España y México a través de Rocío Dúrcal. La artista no tira en este montaje de música pregrabada, tan socorrida, sino que todo el espectáculo es en riguroso directo, con un magnífico mariachi de cinco componentes (dos trompetas, un violín, una vihuela mexicana y un guitarrón) en la parte instrumental. Así, la Durán recuerda a la Dúrcal a través de temas como “La gata bajo la lluvia”, “Como tu mujer” o la imprescindible “Amor eterno”, ese himno sentimental asociado para siempre a la figura de Rocío Dúrcal y compuesto por Juan Gabriel. Cada tema fue recibido con entusiasmo por un público entregado, que no dudó en acompañar con palmas. Más allá de la imitación, en «Amor eterno» Durán ofrece una lectura personal y respetuosa del repertorio mexicano de Rocío Dúrcal, cuidando los matices vocales y el sentimiento de unas canciones que siguen intactas en la memoria colectiva. El acompañamiento del mariachi aportó brillantez, fuerza y autenticidad a una propuesta escénica elegante y cercana.
Con las notas de rancheras finalizaron los actos del sábado antes de que a las 12 de la medianoche, en la carpa del Ferial, comenzara la gran verbena de estas Fiestas con la orquesta «La Misión».