Según informa The New York Times (NYT) en un reportaje, cada vez es más común que los usuarios que saben que su móvil ha sido robado en un momento de descuido, tomen la «justicia» en sus manos y utilizan estas aplicaciones para ir hasta dónde esté el ladrón y así recuperar el teléfono.
Los cuerpos de seguridad consultados por el NYT apuntan este tipo de acciones puede poner en peligro la vida de los dueños de los teléfonos robados.
“Es un nuevo fenómeno, no es simplemente salir corriendo tras la personas que te arrancó el teléfono. Esto abre una oportunidad para que las personas tomen la ley en sus propias manos, pero pueden meterse en aguas complicadas si van a un lugar al que no deberían”, dijo a NYT George Gascón, fiscal del distrito de San Francisco y antiguo efectivo de la policía, al tiempo que señala que no todos salen bien parados de este encontronazo con los ladrones.